✏️ ¿Te gustaría ver publicada tu propia historia? Anímate a contárnosla! Puede servir de ayuda para muchas otras personas en tu situación! Más info aquí

De manteca… y de dulce: la lucha de Silvia

Hace ya 5 años fácil que me diagnosticaron Fibromialgia. El tema es que cuando me diagnosticaron ahí me empezaron a cerrar muchas cosas, por ejemplo, el miedo al dolor, siempre fui muy sensible al dolor, entonces pensar que algo me iba a doler ya para mí era un tema tremendo. Por ejemplo el hacerme un análisis de sangre, y no es problema la aguja, el problema es la goma con la que aprietan el brazo para que la vena aflore, todavía no he podido superar el dolor que me produce ese mecanismo. Para mi es horrible tener que hacer esta práctica, ni que hablar de una mamografía. Siempre digo que quien inventó esta práctica en su cabeza hay un perverso. El dolor atroz que siento cuando la máquina aplasta el seno todavía no lo puedo describir, no encuentro las palabras para que entiendan el dolor al que me lleva eso!!

Pero vayamos a lo de manteca que es el título que le di a este escrito:

Tengo 4 sobrinos a los que adoro y siempre he jugado mucho con ellos, el problema es que son “varones” y juegan fuerte. Con el tercero, que hoy tiene 11 años, desde que nació ha sido mi compinche en el juego. Siempre lo alcé, corrí, jugué a la pelota como no lo hizo con nadie (sacando amigos de su edad) y luchado con él como si fuera un Súper Héroe, pero siempre estaba esto de que todo me hacía doler a tal punto que siempre le decía “despacito que la tía es de manteca” y el agregaba y de “nulce” (léase dulce). Y nos reíamos juntos.

Y así fueron corriendo los años y hoy con 57 que tengo siento que si los dolores de hace unos años cuando todavía jugaba “fuerte” eran molestos hoy se han acrecentado de tal modo que ya soy de manteca derretida, pero igual trato de seguir jugando a la pelota con él, con una de plástico blanda porque es lo único que puedo patear y no duele tanto…

Pero tengo un último sobrino que tiene casi 3 añitos y con el cual quiero hacer lo mismo que hice con su hermano, pero me parece que poco a poco la tía de manteca va dejando que esta porquería de enfermedad le vaya ganando, porque yo creo que puedo, pero la realidad me hace ver que no es así, tengo disociado el “creer” con “poder.”

En mi mente todavía sigo jugando con mi sobrino a esos juegos al que le advertía que la TÍA ERA DE MANTECA.

💌 Si padeces Fibromialgia te recomendamos que leas este libro digital con información para paliar sus efectos.

COMPRAR

🌻 En cambio, si se trata de Artrosis, varios usuarios han obtenido muy buenos resultados con éste otro.

COMPRAR

Deja un Comentario!

1 comentario
  1. Leticia Vadillo Peon
    | Responder

Deja tu comentario