No te pongas en mis zapatos… colócate en mis dolores!

Intento no quejarme, porque según muchos son “achaques”, intento no pedir nada, ni tan siquiera un poco de entendimiento y comprensión, decir nada de cómo me siento, nadie sabe, sólo el que lo padece, que es levantarse en las mañanas y sentir molestia, dolor, calambre, hormigueo, hinchazón, malhumor, desesperación, ganas de dormir y no despertar NUNCA, porque para que así???

Que no haya nadie para darte un masaje, pensar que en la noche te acostarás peor de cuándo te levantaste, que te has sentido fatal durante el día, que despertarás tantas veces por la noche que nadie se dará cuenta, porque se acuestan tan cansados por el diario vivir, que ya las noches no son nada placenteras…

Nadie sabe lo que es despertar con los calambres, con una migraña de la nada, que de momento sientas que te falta el aire, que quieras salir corriendo por que tienes un ataques de ansiedad o no sé si peor, de pánico…

Que de la nada no puedas pisar del inmenso dolor que tienes en los pies, que te dure un dolor de pecho meses, y quieras salir corriendo a una sala de emergencias porque piensas que estás infartando… Que en las mañanas no puedas ni cepillarte los dientes porque sientes que se te van a caer todos a las vez, y por el dolor tan horrible que te da el tratar de cerrar las manos para agarrar el cepillo de dientes. Que todo lo que comas te de malestar pero aún así te lo comas pues por que no hay más nada, que los espasmos sean eternos, que no se van, que sólo alivian un poquitito, pero se queda persistente…

Salir de trabajar y que lo único que quieras es dormir para tratar de reponer energías y ver si durmiendo todos los dolores se van… pero, tienes que llegar a fregar, cocinar, recoger los regueros de otros, dejar la ropa lista del otro día para el trabajo, volver a fregar lo que se ensucio de la comida, tratar de dejar la casa lista para el otro día. Y además eso te toma más tiempo de lo normal, porque comienzas a barrer o a mapear, y tienes que detenerte por que el dolor es indescriptible y no te dan una sola oportunidad de respirar.

Llorar en silencio para que nadie te escuche, pero si total a nadie le debe importar, te preguntan si te sientes bien sólo por mensaje, pero nadie te da una llamada. A veces pienso que mejor era no haber sabido nada, y seguir cómo estoy, si total un diagnóstico no hizo la diferencia.

Basta ya con los comentarios, burlas e incomprensión de la gente, sólo por el mero hecho de que aparentas verte bien, pero por dentro estás destruida… Saldré de estás y muchas otras, porque si Dios conmigo, quién contra mí?

Es difícil, tratar de no quejarte, pero como? Si hasta el corazón duele…

Llevo años tratando de lidiar con algo que desconocía, mi día a día no sabría ni como describirlo, pues el tener que trabajar para poder sostener una familia se hace más difícil cada día. Éstos síntomas son eternos, por más medicamentos y tratamientos.

Sólo hay un alivio, y es, encargarle tu día a Dios!

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2 comentarios
  1. Ana
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  2. Gladys Rucana
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